viernes, 21 de diciembre de 2012

Un cómic artesanal inacabado (3 y final)

Y continuo con uno de esos proyectos que se comienzan de joven... sin saber a dónde van... sin pensar en lo que acarrean... y que, obviamente, terminan en un cajón llenos de recuerdos de una vida que no fue. (Sniff)


Una vez más, mezcla de materiales y técnicas.
Las viñetas "en gajos" (exceptuando la última) son acuarela (y tintas) puras y duras con un toque de ecoline en la pupila. La escena de la patada son acuarelas y tinta sobre una base de bolígrafo muy suelta... y la chavalita, son acuarela y rotuladores al agua (que no acuarelables) sobre cartulina satinada.

Se trataba de ahondar más en la personalidad del "débil" del equipo (quizás el único cuerdo). Enajenado por la proximidad del típico "perrito coñón" deja que su mala hostia crezca hasta... que conoce a la dueña del bicho.

A falta de nombres, el personaje de la chica (una futura Ni-ni) era el de "la gallinita".


Siempre me sentí a gusto mezclando... sólo para ver qué salía de tanta locura. Y la verdad es que MUCHAS veces el resultado era agradable.

Aún tenía que leer mucho manga para aprender a representar el movimiento sin "líneas cinéticas".

(Cada cierto tiempo me leo "pesadillas" de Otomo o las escenas de persecución de "Gun Smith Cats" para recordar qué es la maestría a la hora de maquetar escenas de acción)


El personaje regresa al piso alquilado totalmente lleno de amor (por una chica cuyo nombre ni conoce) y ha olvidado por completo todo el desastre que le llevó a cabrearse e irse.
Así somos. Podemos engañarnos por cualquier cosa cuando lo que necesitamos es huir.
 

Una vez mas, acuarela para el fondo, tintas para la oscuridad y la camiseta y boceto con pilot. (abandoné el boli ya que no funciona bien en una hoja con tanta textura)


Muchas veces se me pedía (casi exigía) que intentara expresarme mediante "iconos" y abandonara el realismo... ya que me encerraba en "la ilustración" y perdía dinamismo.
La verdad es que me sentía muy cómodo dejando que el boceto ganara a la ilustración.
 

Este es un claro ejemplo. Repasé el boceto con tinta Quink (es INCREIBLEMENTE acuarelable) y lo retoqué con pincel y agua.
Esta tinta reacciona con el agua mejor que un pez... y es acuarelable años después de su aplicación. El truco es hacerse con una pluma estilográfica de émbolo para poder permitirte cargarla con esa tinta cuando quieras... o pintar diréctamente con el pincel cuando lo necesitas.
Otra característica de esa tinta es que reacciona con la lejía (sólo con lejía amarilla líquida chunga) creando corrosiones, brillos y óxidos similares al efecto "sobre exponer color" de photoshop.


Vuelvo a emplear pilot (y rotring) para una conversación entre dos personajes cuyos colores son el negro y el gris.
 

La acción salta ahora a otros 2 personajes: las chicas del grupo. Una vez instaladas deciden "salir de fiesta" a tantear el terreno y "cazar" a algún incauto "chulillo" que se vea a si mismo como "depredador" de "pavas".
 

Disfruté sobremanera de la acción del bar partida en 3. Basado en un bar de Portugalete, decidí colocar como figurantes a gente de mi entorno. Ya sabes, sólo para cabrearles.


Y así llegamos a la última página que hice. Y que se encuentra inacabada. Aquella en la que las chicas se dejan manosear por un chuloputas emplazándole para "más tarde".
 

Es curioso cómo una viñeta tan "pequeña" puede ser tan clara sin realmente dibujar nada, ¿verdad?


Ahora toca, por fin, contar DE QUÉ NARICES TRATABA EL CÓMIC.
Para que se entienda un poco por dónde iban los tiros.

La historia sigue a un grupo de vampiros que han aprendido a vivir alimentándose de "la gente tirada" que encuentran en fiestas.
Así, como unos feriantes ambulantes, se desplazan de juerga en juerga con su camioneta, se instalan en un piso alquilado, montan una orgía sangrienta...  se van.

Se trataba de una excusa para hablar de cómo nos sentíamos por aquel entonces. Estudiando todo el año, esperando a las "fiestas del pueblo", quedando todos los días para hablar y beber... y dejando pasar la vida a hasta que terminaban las fiestas y regresábamos a nuestra rutina pensando en las fiestas del año siguiente.

Así, el grupo era brutalmente heterogéneo, formado por gente procedente de diferentes épocas y situaciones, con muy diversos bagajes emocionales a sus espaldas, pero todos con un presente común. El aburrimiento de la inmortalidad.

He de admitir que estaba pensada la historia de cada personaje antes de comenzar siquiera el guión.
Si no recuerdo mal, en un principio, la historia de cada uno iba a mostrarse a traves de "comentarios" que matizarían sus vivencias... pero despues se decidió ampliar la idea inicial y añadir el pasado de cada protagonísta (el cómo terminaron siendo vampiros) como páginas intercaladas dibujadas con técnicas diferentes... Estos "spin off" serían a pilot manchados de 2 únicos colores, el rojo de la sangre y el color que identificaba al personaje.


De estos "Tie-ins" realicé una página (la precedente) correspondiente al personaje gris. La historia de cómo un chulo rockero (vampiro) de carretera le convertía a su vez en vampiro,  le usaba para hacer un atraco... y moría dejándole sólo ante la inmortalidad sin explicarle nada de nada.

Un bolígrafo, una vez más, sombreando algo que, descarádamente, era un simple boceto.