viernes, 18 de enero de 2013

ME GUSTABA FRANK MILLER (2 de 2)

He titulado esta entrada (y la p'recedente) "me gustaba Frank Miller" porque, tanto en su etapa "iniciática)  marvelita, como en los primeros Sin City, gráficamente, (menciono lo que más me gustó) era impecable y rompedor.
Con unos ballets y unas coreografías que no se veían dañadas por la estaticidad de la viñeta.
Con unas composiciones de página (y viñeta) extremadamente limpias, sencillas e, incluso, simétricas que permitían una lectura rápida y que (aún y todo) muchas veces resultaban complejas.

Luego empezó a hacer arrugas en todo.
Y rayas.
Y sus guiones empezaron a simplificarse...
Bueno, si habeis leido "Holly Terror" ya me entendeis.

Antes, Frank Miller empleaba 2 páginas para desarrollar algo que necesitabas 30 minutos para resumirselo a un amigo.
Ahora emplea 100 páginas para desarrollar un concepto que puedes resumir en un minuto.

A lo que ibamos. La segunda parte de aqulla historia de 4 páginas.


Ya no hace falta texto. Si la chica ha llegado hasta la habitación de los espejos... es que ya ha sido derrotada.
Así que... ¡a follaaarrr!


Y aqui está la explicación al "por qué del dormitorio con espejos" y a aquello que el prota dice (que es promotor de espectáculos deportivos).

También se explica por qué hace falta usar un ascensor y recorrer interminables pasillos para llegar al "picadero".

Bueno, y ya puestos, también se explica por qué el recorrido hasta la cama tiene ventanales tipo iglesia. (Casi incluso "catedral")...

Y es que... ¿qué amante del futbol no ha querido "jinkar" en medio de "la catedral"?


A mi, personalmente, no me gusta el futbol.